Abril 22, 2007
· Archivado en Evaluación, Formación de maestros
Hoy he creído en la necesidad de escribir sobre un tema que tratamos en clase hace unas semanas: la evaluación. Todo fue a raíz de una prueba- ensayo de examen que hicimos a mediados de cuatrimestre de la asignatura de Matemáticas y su Didáctica I.
Partiendo de que hemos de diferenciar entre evaluar, corregir y calificar, cada uno debíamos reflexionar sobre el proceso que llevamos a cabo para evaluar la prueba que había llegado a nuestras manos. En mi caso, creo que no pretendía calificar, ni tachar ni menospreciar aquellas definiciones que la persona dueña de la prueba había puesto, dado que nadie tiene la verdad absoluta. A ésta tan sólo se puede llegar mediante una negociación de significados, una comunicación entre personas, una “comunión entre subjetividades.”
Creo que evaluar debería ser considerar el proceso de aprendizaje de una persona, valorar cuánto ha aprendido desde el comienzo de la asignatura, comparar cuáles eran sus conocimientos previos con los que ha adquirido y ayudar a completarlos (lo que no quiere decir que lleguen a ser los completamente correctos). Toda evaluación a los alumnos es una evaluación para el profesor, porque éste se da cuenta de todos lo que han aprendido los alumnos, del interés que les ha producido la asignatura, y si el profesor tiene pasión por su trabajo y por enseñar lo que le gusta, ver el fruto de la pasión que transmite. Creo que no hay nada más satisfactorio que tu trabajo sea tu afición favorita, dedicarte a aquello que te gusta hacer, que eso sea el trabajo que tienes que realizar cada día, y que transmitas esa pasión y entrega a las personas a las que va dirigida. En esto consiste una de las pequeñas esencias de la vida. Ojalá se diera muchas veces…
Abril 15, 2007
· Archivado en TIC
Te presento a tu nuevo amigo: se llama Qwerty. Creo que no he sido muy correcta al decir nuevo, porque lleva mucho tiempo a tu lado. Incluso ahora mismo, mientras estás leyendo este post en mi blog.
¿Cómo? Pero, ¿qué no le conoces? No te preocupes, tranquil@, tan sólo tienes que mirar hacia abajo, hacia tu teclado. Ahora ya sabes quién es! Si quieres saber más cosas sobre Qwerty (su historia, el por qué de su nombre…) pincha aquí.
Abril 15, 2007
· Archivado en Alumnos, Aprendizaje, Juegos, Matemáticas
Recuerdo un juego matemático que nos hizo mi profesor de matemáticas en el colegio y que me resultó muy curioso. El otro día navegando por la red, encontré el mismo juego, pero un poco más complicado. Además en la misma página de retos intelectuales, hubo uno que aún me tiene pensativa.
Aquí os planteo los dos:
- Estás frente a una puerta cerrada que da a una habitación donde hay una bombilla. Desde donde tú estás no puedes ver si está encendida o apagada, porque además la habitación carece de ventana.
Tienes tres interruptores de los cuales sólo uno de ellos es el que enciende la bombilla. Puedes activar o desactivar los interruptores las veces que quieras, pero sólo puedes entrar en la habitación una sola vez.
¿Qué harás para saber cuál es el interruptor que enciende la bombilla? (Atención: no te está preguntando cuál de los tres interruptores enciende la bombilla, sino cuáles serán los procesos que vas a llevar a cabo para conseguir averiguarlo)
- Tres amigos van a tomar un refresco. Piden la cuenta al camarero y éste les dice que son 25 pesetas en total. Cada uno pone 10 pesetas, en total 30. De las 5 que le devuelven, se queda 1 peseta cada uno, y las otras 2 se las dan para el bote.
Cada uno paga por tanto 9 pesetas, por lo que los tres serían 27 pesetas, más las 2 del bote, 29. ¿Dónde está la peseta que falta hasta las 30?

El primer problemilla he conseguido resolverlo, pero el segundo por muchas vueltas que le he dado se me resiste, hay algo que se me escapa….y no sé lo que es. Por eso necesito una ayudita vuestra.
A pensar un poco…Quizá más adelante os deje la solución del primer problema.
Si os apetece seguir pensando, pinchad aquí (en dicha página se encuentra el segundo problema y el primero más complicado aún. Suerte!)
Abril 13, 2007
· Archivado en Arte, General, Matemáticas
Sabemos que las matemáticas son necesarias para la vida, para el día a día: realizamos operaciones matemáticas cuando vamos a hacer la compra, medimos las horas, calculamos distancias…
Pero las matemáticas inundan muchos más aspectos de la vida, como por ejemplo la cultura, y más aún las encontramos en las obras de arte. ¿Quién no ha mirado un cuadro y no ha pensado qué hay más allá de la imagen? Pues en muchos casos hay fórmulas matemáticas o cuerpos geométricos, o las matemáticas son utilizadas como un arma de proporciones o búsqueda de la perspectiva…
¿Quién no ha oído hablar del número áureo, el cual está relacionado con cuadros como “
La Gioconda” de Da Vinci? No sólo este cuadro es el que guarda una relación con las matemáticas, sino también “Descubrimiento y milagro de la vera cruz” de Piero della Francesca lleno de figuras geométricas (óvalos, cilindros, círculos…) que proporcionan quietud a la escena; o aquellas obras de arte que buscan el punto de fuga o la perspectiva ayudándose de baldosas perfectamente proporcionadas, escaleras o arquitecturas incluidas en el cuadro como son “Muerte de
la Virgen” de Mantegna o “Los desposorios de la Virgen” de Rafael.

No podemos olvidarnos, por supuesto, y retrocediendo en el eje cronológico, de Grecia. La belleza de este arte se fundamenta especialmente en la adecuada utilización de las medidas y las proporciones. El ser humano y su cuerpo eran la base esencial del arte griego, concepto que se retomó en el Renacimiento (período del cual son las obras nombradas antes). Los edificios griegos están proporcionados a la escala del ser humano, se valen de una proporción en armonía con él. Esto podemos observarlo en el conocido “Partenón” dentro de
la Acrópolis de Atenas, y dentro de la escultura conviene destacar a Polícleto, cuya máxima preocupación por las proporciones del cuerpo humano le llevó a formular un canon de proporciones perfectas, comprendido en su “Doríforo” . Cada una de las partes del cuerpo debía tener unas dimensiones adecuadas para componer el conjunto armónico, en el que la cabeza era la unidad de medida. El “Doríforo” tiene una altura igual a siete veces y media de la cabeza.

Abril 13, 2007
· Archivado en General, Libros, Matemáticas
¿Os gustan las matemáticas? ¿Os apetece intriga matemática? ¿Novelas de teoremas y enigmas, de números y fórmulas, explicaciones, ejemplos y demostraciones…? Pues estáis leyendo el post adecuado. Aquí os recomiendo algunos libros interesantes para estos “apasionados lectores matemáticos”:
· “El tío Petros y la conjetura de Golbach” de Apóstolos Dioxiadis. Ediciones B, Bolsillo Zeta, Narrativa Extranjera.En esta novela el lector descubrirá quién fue Petros Papachristos y su dedicación a intentar resolver la conjetura Golbach, un problema en apariencia sencillo pero que durante siglos nadie ha conseguido dilucidar.
· “El enigma de Fermat” de Simon Singh. Editorial Planeta Booket.Pierre de Fermat (1601-1665) planteó un problema que ha obsesionado a los matemáticos durante siglos, hasta ser resuelto el 1995 por el inglés Andrew Wiles.
· “La proporción áurea. La historia de Phi, el número más sorprendente del mundo” de Mario Livio. Editorial Ariel.No es una novela convencional, sino una lectura apasionante sobre la magia de las matemáticas y la belleza. “Mario Livio nos desvela la historia y el misterio del extraordianrio número Phi…No volverás a mirar una pirámide, un pino o un Picasso con los mismos ojos” Dan Brown, autor de “El código Da Vinci”.
<<…La proporción áurea narra la historia de individuos obsesionados con el número phi, como, por ejemplo, los seguidores de Pitágoras, quienes creían que esta proporción revelaba la mano de Dios; el astrónomo Johannes Kepler, quien vio en el número phi a uno de los grandes tesoros de la geometría; pensadores medievales como el matemático Leonardo Fibonacci de Pisa, y maestros del mundo contemporáneo como Debussy, Le Corbusier, Bartók o el físico Roger Penrose…>> (fragmento de la sinopsis del libro)
· “El teorema del loro” de Denis Guedj. Editorial AnagramaUna novela que mezcla asesinato, intrigas, matemáticas, historias de célebres matemáticos…Estupenda. Si queréis más información sobre este libro, os recomiendo un post del blog de Ana Salas.